El hogar inteligente vuelve a ser el terreno donde las grandes tecnológicas miden sus fuerzas, y la razón es sencilla: el asistente con inteligencia artificial necesita un lugar fijo desde el que actuar. El 8 de octubre de 2026 coincidieron dos movimientos. Amazon presentó una familia de tabletas construida alrededor de Alexa+ y Apple convocó para el 13 de octubre de 2026 un acto titulado «Welcome home». Ninguno de los dos anuncios trata, en el fondo, de aparatos. Tratan de quién ocupa el centro de una casa que ya está llena de dispositivos y que todavía no tiene quien los coordine.
Un hogar inteligente lleno de aparatos y sin centro
Los datos disponibles describen un mercado maduro y desordenado. Según un estudio de la consultora Parks Associates difundido el 27 de agosto de 2026, elaborado a partir de encuestas trimestrales a 8.000 hogares estadounidenses con conexión a internet, aproximadamente la mitad de esos hogares posee ya algún dispositivo doméstico conectado. Los concentradores dedicados, es decir, los aparatos pensados para gobernar a todos los demás, se quedaron en 2025 en el 5 % de los hogares, la misma cifra que en 2024 y en 2023.
La lectura es doble. Comprar una bombilla, un enchufe o una cámara conectados dejó hace tiempo de ser una rareza. Unirlos en un sistema que funcione como un todo sigue siendo cosa de una minoría. Daniel Holcomb, analista de la firma, señala en ese estudio que los concentradores dedicados sirven a los usuarios más avanzados, mientras que para el público general esa función suele quedar integrada en altavoces, pantallas y sistemas de seguridad.
Son cifras de Estados Unidos, uno de los mercados más estudiados, y no pueden trasladarse sin más a otros países. Aun así, el patrón que dibujan, muchos objetos y ningún director, explica los anuncios de octubre de 2026. Es además un caso particular de un problema más amplio, el de la fragmentación entre servicios digitales que no se entienden entre sí.

Amazon cambia de marca y de sistema operativo
El anuncio de Amazon es el más concreto de los dos. La compañía presentó el 8 de octubre de 2026 tres modelos, Alexa Tablet 8, Alexa Tablet 11 y Alexa Tablet 12 Pro, con precios en Estados Unidos de 229,99, 329,99 y 499,99 dólares. Los envíos comienzan el 14 de octubre de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, y el 19 de octubre de 2026 en Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España.
Lo relevante no está en las pantallas, sino en dos decisiones. La primera es el nombre: el asistente pasa a ser la marca del producto. La segunda es el sistema. Las nuevas tabletas funcionan con Android e incluyen acceso completo a Google Play, mientras que las anteriores tabletas de la empresa usaban Fire OS y una tienda de aplicaciones propia, como recuerda TechCrunch. Un portavoz de Amazon explicó a ese medio que se trata de una línea completamente nueva, con otro hardware y otro sistema operativo, y no de un cambio de nombre de las Fire.
El gesto equivale a una renuncia calculada. Amazon acepta la tienda de aplicaciones de un competidor a cambio de que Alexa+ esté presente en toda la experiencia, sin necesidad de abrir ninguna aplicación. La función que mejor resume la apuesta es la que la empresa llama On-Screen Intelligence, que permite al asistente leer lo que aparece en pantalla para ayudar con ello. Según Amazon, viene desactivada de fábrica, exige una aceptación expresa y muestra un indicador visual mientras está en uso.

Apple: una fecha confirmada y muchas filtraciones
En el caso de Apple conviene separar lo que se sabe de lo que se espera. Lo confirmado es poco. Greg Joswiak, vicepresidente sénior de marketing mundial de la compañía, publicó el 8 de octubre de 2026 un breve vídeo con el mensaje «Welcome home. October 13», y la empresa ha invitado a la prensa a un acto en Nueva York ese día, según recoge The Next Web. Apple no ha dicho qué va a presentar.
Todo lo demás procede de filtraciones. Mark Gurman, periodista de Bloomberg, espera tres productos: un centro de control doméstico con pantalla, un HomePod mini renovado y un nuevo Apple TV. También ha informado de una serie de accesorios desarrollados junto a LG, entre ellos un timbre, una cerradura, un termostato y varias cámaras. Nada de ello está confirmado por Apple y debe leerse como previsión hasta que la empresa lo anuncie.
Si se cumple, sería la segunda categoría nueva en pocas semanas para una compañía que acaba de entrar en los móviles plegables con el iPhone Duo.
| Amazon | Apple | |
|---|---|---|
| Qué se ha anunciado | Tres tabletas Alexa Tablet con Alexa+ integrado | Un acto titulado «Welcome home» |
| Cuándo | Envíos desde el 14 de octubre de 2026 | 13 de octubre de 2026 |
| Qué está confirmado | Precios, países y sistema Android con Google Play | La fecha y la convocatoria a la prensa en Nueva York |
| Qué falta por saber | Durante cuánto tiempo mantendrá el soporte de las anteriores tabletas Fire | Los productos: por ahora solo hay filtraciones |
El asistente como negocio
Hay dos razones para que la disputa se reabra ahora. La primera es técnica. Los asistentes basados en modelos generativos ya no se limitan a obedecer órdenes sueltas: pueden encadenar pasos y actuar sobre varios servicios, la lógica que define a los agentes de IA. Un sistema así gana sentido cuando tiene algo que gobernar, y una vivienda con luces, cerraduras, cámaras y termostatos ofrece precisamente eso.
La segunda razón es económica. El mismo estudio de Parks Associates indica que el 53 % de los propietarios de dispositivos domésticos conectados no paga ninguna suscripción asociada a ellos. Entre los servicios de pago domina la seguridad: el 37 % de los propietarios abona un servicio de seguridad para el hogar y el 19 % uno asociado a dispositivos de vídeo. El dato más revelador es otro: el 16 % declara pagar ya por un asistente de voz con IA de tipo prémium.
«La seguridad sigue siendo el ancla de los ingresos por suscripción en el hogar inteligente», afirma Holcomb, que añade que la IA ayudará a ampliar el mercado siempre que los servicios resuelvan problemas tangibles del hogar. Un aparato se vende una vez; un asistente puede cobrarse cada mes.

Qué puede cambiar en los próximos meses
A partir de aquí todo es previsión, y como tal debe tomarse. Tres consecuencias parecen probables si los dos movimientos prosperan:
- Más datos íntimos en juego. Un asistente que lee la pantalla y convive con cámaras y cerraduras maneja información muy sensible. La configuración que venga activada de fábrica pesará más que cualquier declaración de principios.
- Mayor dependencia de una plataforma. Quien elige un centro de control condiciona sus compras posteriores, porque cada nuevo accesorio tendrá que entenderse con él.
- Una adopción desigual. El calendario de Amazon cubre ocho países y, de América Latina, solo incluye a México. Buena parte de los lectores en español verá esta transición con retraso.
La prueba de fondo será modesta y fácil de comprobar. El hogar conectado no necesita más objetos, sino que los que ya existen trabajen juntos sin que nadie tenga que programarlos. Si los nuevos asistentes lo consiguen, la casa habrá encontrado por fin su centro. Si no, la pantalla de la cocina será un aparato más sobre la encimera.






