Las tiendas de apps alternativas han dejado de ser una rareza europea. El 22 de octubre de 2026, el Tribunal Federal de Australia ordenó a Apple que, a partir del 1 de marzo de 2027, permita a los usuarios con cuenta australiana instalar aplicaciones desde tiendas de terceros y desde páginas web, y pagar dentro de las apps con sistemas distintos del suyo. Australia se suma así a la Unión Europea y a Japón en el grupo de mercados que obligan a abrir el modelo cerrado del iPhone, mientras el Reino Unido avanza en la misma dirección.
La decisión importa más allá de Australia porque confirma un cambio de época: la distribución de software en el teléfono se ha convertido en un asunto de competencia que reguladores y tribunales de varios continentes abordan casi en paralelo.
Qué ha decidido el tribunal australiano
Las órdenes, firmadas por el juez Jonathan Beach en la demanda de Epic Games contra Apple, desarrollan una sentencia anterior en la que el tribunal concluyó que la compañía tenía un poder de mercado sustancial en la distribución de apps para iOS y en los pagos dentro de las aplicaciones. Según detalla 9to5Mac, la nueva resolución fija cómo debe ser esa apertura:
- Apple tendrá que permitir que se instalen y actualicen apps desde tiendas rivales y desde webs, sin cobrar por el acceso a esos canales.
- Los desarrolladores podrán incluir enlaces a pagos externos y ofrecer precios más bajos fuera del sistema de pago de Apple, que ve limitadas ciertas comisiones sobre esos pagos.
- Apple conserva el escaneo de seguridad y la notarización de las apps que se distribuyan fuera de la App Store.
- La compañía no está obligada a distribuir tiendas competidoras dentro de su propia App Store.
Apple puede pedir, hasta el 15 de febrero de 2027, una prórroga hasta el 3 de mayo de 2027, que el tribunal tendría que aprobar. Aparte, el juez ordenó readmitir Fortnite y otras apps de Epic en la App Store australiana, con efecto inmediato en cuanto Epic lo solicite por escrito, en un conflicto que comenzó en 2020 con la retirada del juego. Epic no lo obtuvo todo: el tribunal rechazó extender sus órdenes al resto del mundo.
Apple respondió que discrepa «respetuosamente» de muchas de las conclusiones del caso, y anunció que pedirá la suspensión de las órdenes y recurrirá para proteger su propiedad intelectual y la seguridad de la App Store.

Tiendas de apps alternativas: una tendencia que ya es mundial
La Unión Europea abrió el camino. El 6 de septiembre de 2023, la Comisión Europea designó a Apple y a Alphabet como guardianes de acceso por la App Store y Google Play en virtud de la Ley de Mercados Digitales, que les obliga a permitir la distribución de apps mediante tiendas de terceros o la web y deja a los desarrolladores libres para dirigir a sus usuarios a otras formas de pago, como recoge el portal oficial de esa ley.
Japón siguió con su Ley de Competencia del Software Móvil, cuya aplicación plena se fijó para el 18 de diciembre de 2025. Según explicó AppleInsider, la norma exige a Apple aceptar tiendas de terceros y pagos alternativos, abrir el acceso a funciones como Face ID y retirar las trabas a los motores de navegador ajenos. El Reino Unido avanza por la vía del regulador: la autoridad de competencia (CMA) designó a Apple y a Google con estatus de mercado estratégico el 22 de octubre de 2025 y, desde entonces, ha obtenido compromisos de Apple sobre la revisión y la clasificación de apps, publicados el 1 de abril de 2026, y ha abierto consultas sobre los pagos externos y el acceso al chip NFC, según el expediente oficial de la CMA.
| Mercado | Vía | Qué se abre | Fecha clave |
|---|---|---|---|
| Unión Europea | Ley de Mercados Digitales | Tiendas de terceros, descarga web y pagos externos | Designación: 6 de septiembre de 2023 |
| Japón | Ley de Competencia del Software Móvil | Tiendas de terceros, pagos alternativos y motores de navegador | Aplicación plena: 18 de diciembre de 2025 |
| Reino Unido | Régimen de mercados digitales de la CMA | Compromisos sobre revisión de apps; consultas sobre pagos externos y NFC | Designación: 22 de octubre de 2025 |
| Australia | Sentencia en el caso Epic contra Apple | Tiendas de terceros, descarga web y pagos externos | Entrada en vigor: 1 de marzo de 2027 |
Por qué se cuestiona el modelo de la App Store
Durante años, la App Store funcionó como la única puerta de entrada al iPhone: Apple decidía qué se instalaba, cómo se cobraba y qué parte de cada venta digital le correspondía. Apple defiende que esa integración garantiza seguridad y sencillez; para los reguladores y para desarrolladores como Epic, es el control de un cuello de botella entre millones de usuarios y quienes les venden servicios. El tribunal australiano lo encuadró en la prohibición del abuso de poder de mercado de la ley de competencia del país.
Lo que ha cambiado es el peso del teléfono en la vida diaria. El móvil es hoy la vía principal de acceso a juegos, música, banca o compras, y quien controla su canal de distribución influye en el precio de casi todo lo digital. Esa es también la lógica de ecosistema que guía la estrategia de hardware de Apple, desde formatos nuevos como el iPhone Duo hasta su apuesta por el hogar inteligente: cuanto más tiempo pasa el usuario dentro de sus dispositivos, más vale la puerta de entrada.
Hay además un efecto de contagio: los remedios australianos se parecen en su estructura a las obligaciones europeas. Que un tribunal llegue por la vía judicial a un resultado similar al que Bruselas y Tokio alcanzaron por ley indica que el debate ya no es si abrir, sino cómo.

Qué cambia para usuarios y desarrolladores
Para los usuarios australianos, el cambio llegará en marzo de 2027, salvo prórroga o suspensión. Tendrán la opción de elegir tienda y, si los desarrolladores trasladan el ahorro en comisiones, podrán encontrar precios más bajos fuera del sistema de pago de Apple. A cambio asumirán más decisiones, como dónde descargar y en quién confiar.
El argumento de la seguridad
La seguridad es el principal argumento de Apple contra la apertura, y el tribunal no lo ha ignorado: la compañía mantiene el escaneo y la notarización de las apps que lleguen por otros canales. El debate se desplaza así de abrir o no abrir a quién vigila y con qué criterios, una cuestión sensible en un momento en que los ciberataques con IA son cada vez más sofisticados.

Para los desarrolladores, la orden abre la posibilidad de vender directamente y mantener la relación con sus clientes. También supone costes: mantener varios canales de distribución y de pago exige recursos que no todos tienen, por lo que es previsible que la App Store siga siendo el canal principal para buena parte de las apps.
Qué puede venir después
El calendario inmediato depende de los tribunales. Apple ha anunciado que pedirá la suspensión de las órdenes y que recurrirá; si la suspensión prospera, la fecha del 1 de marzo de 2027 podría retrasarse. Si no, Australia será a partir de esa fecha uno de los pocos mercados donde el iPhone admite otras tiendas por mandato judicial y no por una ley.
A medio plazo, cada nuevo país hace más difícil sostener el modelo cerrado como norma general. Por ahora, cada apertura se limita al territorio que la impone, y la orden australiana solo afecta a las cuentas de ese país. Es previsible, aunque no seguro, que otros reguladores tomen nota. El jardín amurallado del iPhone no desaparece, pero sus puertas las dibujan ya los jueces y los reguladores.
